Respira, has llegado.
Este es tu momento.

Desliza para comenzar
¿Qué necesitas hoy?
Elige la imagen que resuene contigo hoy…
y descubre una pequeña pausa para cuidar de ti.

contención
Quiero sentirme acompañadx.

Calma
Necesito soltar la tensión.

Motivación
Busco reencontrar mi energía.
Hagamos espacio para lo que sientes.
(escritura terapéutica — 2 minutos)
Toma un respiro. No tienes que arreglar nada ahora.
Durante 2 minutos, escribe libremente comenzando con:
“Hoy me duele…” o “Hoy me pesa…”
No te corrijas. No te juzgues. Solo nombra y suelta.
Cuando termines, añade:
“Me acompaño con ternura mientras esto pasa.”
Si algo te removió, está bien. Puedes pausar. También podemos acompañarte.
Respira contigo.
(respiración 4–4 — 6 ciclos)
Coloca una mano en tu pecho.
Inhala contando 1–2–3–4.
Sostén 1–2–3–4.
Exhala suave por la boca.
Repite 6 veces.
Si la mente corre, dile con cariño: “Estoy aquí. No necesito resolverlo todo hoy.”
Tu sistema necesita seguridad para poder soltar. Estás a salvo aquí.
Un paso amoroso hoy.
(paso pequeño de 5 minutos)
Piensa en un gesto de cuidado que puedas hacer hoy en 5 minutos:
tender tu cama, tomar agua, escribir 3 líneas, salir a que te dé el sol.
Escríbelo así:
“Hoy, por mí, haré…”
Pon una alarma de 5 minutos y, cuando suene, repite:
“Estoy empezando. Está bien empezar pequeño.”
El progreso no es perfección. Es presencia con lo que sí puedes hoy.
Cierra los ojos.
Coloca una mano en tu pecho.
Respira profundo.
Repite:
"Estoy a salvo aquí."

